Hasta ahora, a Damián no le gustaba/interesaba nada relacionado con dibujar, pintar o hacer manualidades. Pero descubrió Art Attack y se está volviendo todo un artista plástico. Hoy hemos hecho nuestra primera manualidad, que os enseñamos paso a paso.
Primero, hay que preparar todo el material. Se necesita:
dos cartulinas blancas
un compás o un objeto con el que podamos dibujar una circumferencia
unas tijeras
un lápiz
un rotulador negro
lápices de colores
un encuadernador
Haz una circumferencia en cada cartulina:
Con mucho cuidado, recorta los círculos:
Con un lápiz, dibuja una línea en el centro de cada círculo:
Dibuja un paisaje que te guste, omitiendo el cielo:
Repásalo con rotulador negro:
Coloréalo:
Recorta la parte correspondiente al cielo:
Dibuja un cielo de día en la mitad del otro círculo:
Ahora, dibuja un cielo de noche en la otra mitad del círculo, de modo que quede así:
Une los dos círculos con un encuadernador et voilà:
Os quedan dos semanas para enviar vuestras entradas para el XIV Carnaval de Blogs de Homeschooling.
Aquí, la propuesta de tema: La Tele (y otros aparatos modernos...).
La dirección de mail es tarkuskids (arroba) gmail (punto) com. Recordad que podéis participar aunque no tengáis blog. Y, si no educáis en casa, pero tenéis una opinión clara acerca del tema propuesto, también sois bienvenidos ;-)
En el encuentro de ALE del pasado mes de mayo, dos madres se sorprendieron enormemente cuando les dije que en casa:
1) Hay tele
2) No hay normas sobre la tele
3) El niño se autorregula.
Les hablé de mis teorías sobre la tele y les prometí un post al respecto. Así que aquí lo tenéis, Cutús y Begoña, este Carnaval es para vosotras:
Ejemplo real:
Damián se levanta a las 9.00. No tengo que despertarlo. No va al baño. No se lava la cara. Ni los dientes. No se viste. No desayuna.
Me da los buenos días y se va directo a la tele. Ve los dibujos de Caillou, Arthur, El Zorro, Spiderman y Bob Esponja. Todo seguido, en sesión contínua. Non stop.
A las 11.00 pide comida. Desayuna en la cocina y vuelve a la tele. ¡¡¡HORROR!!!
¿¿Horror??
No, para nada.
Si hubiera escrito: Damián se levanta, se va directo a la estantería y lee 5 libros seguidos durante dos horas... ¿alguien habría pensado ¡¡¡¡HORROR!!!!? Yo no. La tele ha sido su elección para hoy. Tal vez no lo sea para mañana. No lo fue para ayer.
Cuando hablamos de la tele, suelo contar la historia -real- de unos padres que estaban tan convencidos de la maldad del invento que no tenían televisor en casa. Hasta que descubrieron que sus hijos pasaban todas las tardes en casa de su abuela o en casas de amigos para ver la tele, que veían cualquier cosa que echaran y no tenían ningún criterio para elegir qué programas ver.
He leído más de veinte artículos acerca de los niños y la tele. Algunos a favor, otros en contra y otros con una opinión que podríamos calificar de intermedia. Yo misma he pasado por todas esas fases y, durante bastante tiempo, pensé de una determinada manera pero actué de otra. He vivido sin tele durante cinco años y fui coherente con la opinión negativa que tenía acerca de ella; y viví sin cable durante muchos más tiempo (en mi pueblo, antes de la TDT, si no tenías cable, sólo veías unos cuatro o cinco canales). Viví una contradicción cuando creía que los niños no debían estar expuestos a la tele pero me gustaba ponerle vídeos de estimulación temprana a mi hijo. A él también le gustaban. Y, además, las madres solteras a veces tenemos que recurrir a la tele-niñera porque, si no, no podemos ni ducharnos.
Finalmente, puedo decir que encontré el equilibrio:
me gusta la tele y lo reconozco
a mi hijo le gusta la tele y no lo considero un problema
tenemos tele
no tenemos normas acerca de la tele (no, ninguna, en serio)
Precisamente el fundamento del unschooling es la creencia -la certeza, en realidad- de que el aprendizaje está en todas partes. Es el "vivo, luego aprendo" de Pam Sorooshian. Y la tele es tan válida como una visita a un museo, como la lectura de un libro o como las clases de una academia.
Lo fundamental es tener el suficiente criterio para discriminar y evitar la influencia negativa que la tele pudiera tener en nuestras vidas, quedándonos sólo con la positiva. Pondré cuatro ejemplos (reales) para que quede más claro:
1) Un niño que nunca había querido probar las pizzas, las probó sólo después de haber visto los dibujos de las Tortugas Ninja, porque quería tener tanta fuerza como ellas.
2) A otro niño le pasó lo mismo con las hamburguesas y Bob Esponja.
3) Y, a otro, lo mismo con la fruta y Lazy Town (las "sport-chuches" de Sportacus)
4) Por último, Damián quisó aprender kárate después de ver un capítulo de Bob Esponja en el que lo practicaban; y sólo han empezado a interesarle las manualidades a los cuatro años y medio de edad, después de descubrir el programa Art Attack. Y no será porque en sus dos años de cole no lo intentaran... (a la fuerza, claro).
Estos son cuatro ejemplos (cinco) de influencia positiva. Pero, ¿qué impide que estos cuatro niños quieran, también, tirarse por la ventana para ser como Supermán? El criterio. Y, que tengan o no tengan criterio, depende de muchos otros factores. Sobretodo, de la educación y del ejemplo. Os preguntaréis qué tiene esto que ver con el homeschooling. Joyce Fetteroll lo dijo estupendamente: "las vidas de los unschoolers carecen de los factores que causan que los niños usen la TV de un modo inadecuado".
Los niños que quieren ver la tele todo el día, son los niños que saben que no les dejarán hacerlo. Los niños que son dejados en libertad, en cambio, se autorregulan. No tienen necesidad de tele porque saben que está ahí, disponible para ellos en cualquier momento. El otro día tuve una prueba de ello. Damián, sentado frente a la tele, me dijo: "¿Por qué estoy viendo los dibujos si ahí están mis juguetes?". Apagó la tele y se puso a jugar. Si le hubiera prohibido ver la tele, muy probablemente habríamos tenido una cruda discusión con gritos, llantos y toda la historia. Pero sólo tuvimos paz.
A los que prohiben o limitan la tele a sus hijos les pregunto cómo se sentirían si alguien -sus maridos, sus jefes o quien fuera- les prohibiera o limitara algo que les gustase. Si no te dejaran poner música mientras cocinas o mientras limpias, si no te dejaran leer lo que quisieras, cuando y cuánto quisieras.
Hay quien se preocupa por el hecho de que la tele pueda transmitir valores que vayan en contra de sus valores familiares. Bueno, no es sólo la tele. Es la sociedad en general. Aunque les quites la tele, seguirán teniendo influencias externas, ajenas a ti, que pueden ser contrarias a tus valores. Y, sin embargo, debemos tener la tranquilidad de que los padres tenemos un grado de influencia muchísimo mayor que cualquier otro factor; más la tranquilidad de saber que estamos criando niños con sentido crítico que no serán tan fácilmente influenciables.
Y los anuncios. Bueno, a mi me encantan los anuncios y eso no significa que quiera todo lo que sale en ellos. Ver anuncios es como ver una sesión de cortos. Y algunos son realmente creativos. Cuando los niños piden las cosas que ven en los anuncios, la reacción habitual de los padres es negativa: "no puedes pedir todo lo que veas, no tenemos dinero,ya no caben más juguetes en esta casa" etc, etc. Pero, los adultos que no son sus padres suelen reaccionar de un modo más positivo, interesándose por saber qué es lo que le ha llamado la atención del objeto en cuestión, o por cómo cree el niño que lo usaría, o por si sus amigos lo tienen igual, o cualquier otra cosa que no sea preocuparse porque el niño se esté volviendo consumista.
En mis debates conmigo misma acerca de la tele, siempre he encontrado más argumentos a favor que en contra. Luego he tenido que aceptarlo y, cuando lo he conseguido, ha llegado la paz a mi casa.El proceso ha valido la pena.
Pues eso, que os quedan tres semanas para enviar vuestras entradas para el XIV Carnaval de Blogs de Homeschooling.
Aquí, la propuesta de tema: La Tele (y otros aparatos modernos...).
La dirección de mail es tarkuskids (arroba) gmail (punto) com. Recordad que podéis participar aunque no tengáis blog. Y, si no educáis en casa, pero tenéis una opinión clara acerca del tema propuesto, también sois bienvenidos ;-)
Yo te esperaba, de Alejandra Guzman. Con imágenes de National Geographic y leyenda al principio.
Dicen que, para gustos, colores o, lo que es lo mismo: para gustos canciones. No me gusta la voz de esta mujer, pero la canción es un 10, por eso la incluyo.
I'm an unschooler. Lessons are never over. On the other hand, lessons never really begin. Children's question are answered and an atmosphere of learning is created so that questions are constant and answers are never far away.
(Soy unschooler. Las lecciones nunca terminan. Por otra parte, las lecciones en realidad nunca empiezan. Las preguntas de los niños son respondidas y se crea una atmósfera de aprendizaje de manera que las preguntas son constantes y las respuestas nunca están muy lejos.)
El pensamiento es de suyo lo más libre entre las facultades del hombre; y por lo mismo han tratado algunos gobiernos de esclavizarlo de mil modos; y como ningún medio hay más seguro para conseguirlo que el de apoderarse del origen de donde emana, es decir, de la educación, de aquí sus afanes por dirigirla siempre a su arbitrio, a fin de que los hombres salgan amoldados conforme conviene a sus miras e intereses. Mas si esto puede convenir a los gobiernos opresores, no es de manera alguna lo que exige el bien de la humanidad ni los progresos de la civilización. Para alcanzar estos fines es fuerza que la educación quede emancipada; en una palabra, es fuerza proclamar la libertad de enseñanza.
Duque de Rivas, Preámbulo al Plan de Instrucción Pública, año 1836