martes, 1 de septiembre de 2009

XII edición del Carnaval de Blogs: ¡Viva la diferencia!



Ipe nos invita a relatar cómo viven nuestros hijos la diferencia. De su convocatoria, destaco este párrafo, que puedo hacer mío, con su permiso:
A lo largo de estos años me han acusado muchas veces de estar imponiendo a mis hijos un opción que en realidad era nuestra (de los padres)... y cuando yo respondía que si dejamos el colegio fue a petición de ellos, la ceja levantada del escepticismo siempre hacia su aparición. Acompañada generalmente de la pregunta sarcástica "¿Y les haces caso en todo?"... lo que por mi parte daba el dialogo por cerrado con una sonrisa y un tenue "no nos vamos a entender".


Conversación real con D.:

-¿Quieres ir a la escuela?

-¿A la escuela de kárate? ¡Claro que quiero!

-No, a la escuela... normal (lo siento, no sabía cómo decírselo xDD)

-¿En la que dan clases?

-Sí

-No, no quiero ir. Sólo a la de kárate.


No sé de dónde ha sacado lo de "dar clases" pero no es la primera vez que se lo oigo decir. A veces dice que cuando tenga 10 años irá; imagino que lo dice porque los 10 años le quedan lejísimos.

Una de las ventajas que tiene D es que puede comparar: ha estado en el cole y ha estado en casa. Sus preferencias están claras.

En realidad, los que sienten la diferencia no son ellos, ni sus amigos, ni sus padres. Quienes sienten la diferencia, fundamentalmente, son los adultos que no educan en casa.

Conversación real con una niña de 4 años:

-¿Damián a qué cole va?

-A ninguno.

-¿Por qué?

-Porque prefiere hacer cosas en casa conmigo.

-Ah.


Ahora, conversación real con un adulto:

- (aquí, cualquier comentario típico sobre el cole)

-No, Damián no va al cole

-¿¡¡No!!? Pero necesita el contacto con otros niños...

-Tiene muchos amigos. ¿No lo estás viendo jugar desde hace dos horas con tus hijos?

-Bueno... pero... necesita una rutina...

-A mi no me gusta la rutina. Me aburre. ¿A ti te gusta levantarte a las 6.30, ir a trabajar, comer, sacar a los niños del cole, llevarlos al parque, bañarlos, cenar, ver Camera Café y acostarte? ¿Todos los días?

-Bueno, claro, visto así... pero la vida es así; hay obligaciones.

-Sí, claro, hay obligaciones.

-Tiene que aprender que no puede dormir hasta la hora que quiera; tiene que aprender a leer y otras cosas.

-Yo no soy quién para negarle el descanso a su cuerpo. Y cuando realmente tiene que levantarse temprano, se lo explico y lo hace. Y ya sabe leer. Y sabe contar hasta 100 y sumar más uno. Tu hijo, ¿qué me decías? ¿Que ya sabe hasta el 10?

-Bueno, claro, es que tú has ido a la Universidad; yo no podría hacerlo, uno tiene que estar capacitado.

-No hace falta ir a la Universidad para enseñar a contar hasta 100... pero, mira, son opciones personales, a nosotros nos va bien así. ¿Te he juzgado yo por llevarlos al cole? ¿Te he dicho todo lo que se están perdiendo?

-No, claro, cada uno sabe lo que le conviene...

Creo sinceramente, y espero que nadie se ofenda con lo que voy a decir, que muchos de los adultos que nos juzgan y critican por no escolarizar, en realidad se sienten amenazados. Sienten que el contacto con nosotros pone en entredicho su decisión no meditada de delegar la educación de sus hijos en terceros extraños. Lo fácil, ciertamente, es llevarlos al cole a las 9, irte a hacer tu vida de adulto y recogerlos a las 2 para darles de comer y llevarlos a las extraescolares. Luego, con un poco de suerte, irán a casa de un amigo, o se los quedará la abuela un rato. Y sólo faltará bañarlos, darles la cena y acostarlos. Esto es lo fácil. Pero no sé si esto es tener hijos o tener herederos. Esa gente que el 22 de diciembre dice: "¡qué largas van a ser estas dos semanas!" y esa gente (que es la misma) que el 1 de septiembre dice: "menos mal que ya llega la vuelta al cole, ya no sabía qué hacer con ellos en casa todo el día"; esa gente que me perdone, pero tiene un problema.

A mi no se me hace largo el día por estar con el niño. Y, además, soy feliz porque no tiene que estar con la mano levantada esperando permiso para hablar; y porque puede ir a mear cada vez que lo necesita; y porque no tiene que demostrarle a nadie lo que ha aprendido; y porque tiene las ideas claras y sabe lo que quiere y lo que no; y porque nunca me ha dicho "estoy aburrido, ¿qué puedo hacer?".

Lo bueno de vivir de modo diferente (hablemos de educación, de vacunas, de alimentación o de cualquier otra cosa) es que tienes tus propios argumentos.

Conversación real en el parque entre un niño y su madre (tarde de junio, hace calor):

-Mamá, quítame la camiseta.

-No.

-Quiero jugar sin camiseta.

-No digas tonterías. ¿No ves que nadie va sin camiseta?

-Damián va sin camiseta.

Aquí, la madre me mira con cara de odio, se ve que me desprecia. Pero es que realmente hace calor, y los niños están corriendo y sudando. Y "no ves que nadie va sin camiseta" no es un argumento válido...

Otro niño lloraba muchísimo cada vez que tenía que entrar al colegio. Llegó a decirle a su madre, entre sollozos, que no lo llevara nunca más. El único argumento que su madre encontró fue: "Todos los niños tienen que ir al cole". ¿Es ése un argumento? Por supuesto, el niño contestó: "Damián no va al cole".


*Lo siento, no quería juzgar a nadie, pero no he podido evitarlo. Todos los niños a los que he preguntado si preferirían ir al cole o quedarse en casa me han contestado que... preferirían quedarse en casa. Pero, claro, sus padres nunca se lo han preguntado. Y se considera un gran logro social que ahora en el pueblo haya "aula de bebés", para niños de 4 a 12 meses... Supongo que algunos niños realmente están mejor en el cole que en casa. Todas las anécdotas que he relatado son reales y, con ellas, sólo pretendo demostrar que, quienes viven la diferencia (o, al menos, quienes la viven como algo negativo), son los adultos que no educan en casa.



10 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola,

Mi nombre es Sara, redactora de Antena 3.
Estamos elaborando un reportaje sobre educación y nos gustaría contar con las experiencias de las familias que deciden educar a sus hijos en familia.
Espero noticias.

Mi teléfono en la redacción es el 915127840/ 670502545

Muchas gracias

Un saludo!
sfernandezc@mediapro.es
Sara Fernández

maria dijo...

Hola,yo no educo en casa (me refiero a la formacion academica)y admiro a la gente que como tu educais a vuestros hijos en casa.Personalmente no me veo capaz de darle a mi hija la formacion que necesitara dentro de unos años ahunque soy asidua lectora de tu blog y otros del mmismo tema y saco informacion, actividades e ideas para realizar con mi hija en casa.Lo repito, siento verdadera admiracion por lo que haceis y me gustaria que pudierais hacerlo con mas libertad ymas entendimiento.
Un saludo
MAria

Sandra y Javi dijo...

Cuanta razón tienes, una buenísima reflexión. Contínuamente se escuchan argumentos de ese tipo, como los niños al fin y al cabo no entienden!! La verdad es que es una pena todo lo que se pierden las familias que pasan tan poco tiempo con sus hijos, evidentemente esta opción queda lejos de ser fácil, pero es una opción increíble. Besos.

Anónimo dijo...

Todo lo que has contado, lo podria haber dicho yo. La mayoría de la gente no se cuestiona el cole, es una obligación más. Y cuando ven que hay alternativas, suelen atacarlas por no juzgarse a sí mismos. Así que a veces, parece que hasta tengas que ir pidiendo perdon por tener la "suerte" de poder educar a tus hijos en casa (por tiempo, por dinero, por estudios... aunque, como siempre, lo más importante son las ganas!).

Un beso. Marta.

Estherqp dijo...

La conversación con la mdre buenísima!!!! y totalmete de acuerdo contigo. Es verdad eso de que se sienten amenazados y se excusan conque tú tienes estudios y con cualquier cosa. Yo estoy harat de escuchar por ahí !! qué ganas tengo de que empiece el cole!!! ( y esto lo dicen los padres, claro). Yo siento mucha pena cuando oigo esto. Qué suerte tiene Damián!!!

Lau dijo...

Gracias a todas por los comentarios. Certamente, Esther, lo de qué suerte que empieza al cole lo dicen los padres. Ayer mismo unaniña de unos 10 o 11 años me decía: "ya tengo ganas de volver al colegio, porque me aburro en verano". Y yo: "¿Te aburres? Pero si siempre estás haciendo cosas: vas con las amigas, te encnatan las manualidades...". Y me dice: "Sí, es verdad que hago cosas. En realidad, en cuanto ha empezado el cole ya no me apetece ir más".

O sea, es una niña que tiene cantidad de aficiones y, cuando no hay cole, tiene la sensación de "no estar haciendo nada". ¿¿Pero qué estamos haciendo con ellos??

Alejandra Reyes dijo...

Hola
qué gusto leer este blog!
hace una semana decidí darle a mi hija una educación diferente, Intenté buscar colegios que se ajustaran a los valores que quisiera darle a mi hija, pero son carisimos!!!! y por casualidad recordé el homeschooling. Ya llevo dos días buscando información y madurando la idea de dejar a mi hija en casa y aunque tiene solo 2 años y la idea apenas me ronda, ya encontré un montón de criticas a la sola idea!!! y son más o menos lo mismo: que el mundo tiene obligaciones, que son mis ideas no la de ella, que la vida es así, que es un proceso... y yo les digo, ¿por qué tengo que delegar la educacion de mi hija a alguien que no sé con qué humor se levantó esa mañana????
Aún estoy un poco perdida y me da algo de miedo empezar, me pregunto si tendré suficiente tiempo para ella, pues soy madre soltera y tendré que trabajar para mantenernos. Espero que sí, al menos pondré de mi parte y cada vez que encuentro un testimonio de padres que educan en casa, más me convenzo de que es la unica alternativa posible
Saludos desde Chile!

Mireia dijo...

Lau,
genial la explicación! Como siempre, me encanta lo que dices y cómo lo dices.
Muchos ánimos.
Besos

Lau dijo...

Alejandra, desde aquí, todo mi apoyo en esta aventura. Déjame reocmendarte que contactes con homeschoolers chilenos. El apoyo de la comunidad es fundamental!

Mireia, sé que te debo un mail y lo he estado posponiendo. ¡Prometo escribirte el fin de semana! Un besazo para todos

IPA dijo...

Aunque me parece muy bien lo que haces y es una opción que veo más que valida, he de decir que a pesar de que tu te hayas encontrado a muchos niños que prefieren quedarse en casa, yo puedo asegurar que hay muchos otros que estan deseando ir al colegio porque también se lo pasan muy bien. No todo es blanco o negro y seguro que todas las opciones tienen su inconveniente. Entiendo que defiendas la que tu practicas ya que muchas veces te habrán atacado pero la otra opción también es muy válida.
Un saludo.

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