martes, 10 de febrero de 2009

Diario de una semana de invierno: Lunes


Uno de los temas que más buscan los nuevos lectores de blogs de educación en casa es el día a día; se preguntan cómo es un día en la vida de un niño sin escuela. Para muchos es inconcebible que pasen todo el día haciendo cosas "útiles", sin que nadie les diga qué hacer y cuándo hacerlo, y otros no se imaginan cómo puede una madre pasar 24 horas al día con sus hijos sin agobiarse... Me viene al pelo aquella frase de Charles Dickens en Nicholas Nickleby que dice: "No sé de qué serviría tener hijos si uno no pudiera confiar en ellos".

Por eso comienzo este diario que sólo va a durar una semana, para que se hagan una idea de lo que hacemos, aunque lo cierto es que no hay dos semanas iguales.


LUNES, 9 de Febrero de 2009

A veces nos gusta levantarnos tarde. Hoy, por ejemplo, el despertador ha sonado a las 8:00, pero nos hemos levantado a las 10:15. Teníamos sueño. Y pereza. Y nada mejor que hacer, supongo. Es uno de esos pequeños placeres que puedes permitirte cualquier día del año si vives sin cole, sin tener que esperar a las vacaciones.

Lo primero, por la mañana, es asomarnos por el ventanuco de la puerta para ver el tiempo que hace. Hace sol, sin lluvia ni viento.

Nos quedamos en pijama y D. desayuna viendo un par de capítulos de Érase una vez los Exploradores: Alexandra David-Neel y Piccard. Esto me recuerda que hace tiempo quiero escribir una entrada sobre la tele... Yo desayuno en la cocina: café con leche de soja, azúcar moreno y polen. Escucho la radio para saber qué pasa en el mundo. Después, me dedico un rato a la casa: hoy toca colada.

Suena el teléfono. Es Natalia. ¡¡¡Han archivado su caso!!! Si no me equivoco, es el tercer archivo en lo que va de año. Excelente noticia.

Antes de vestirnos jugamos un rato sobre la cama. Después, salimos al parque y, de paso, recogemos algunas ramitas para encender el fuego.



Comemos.
Subimos al pueblo a tomar el café con la abuela.
D. pasa la tarde en casa de mi prima, que tiene cinco años, mientras yo trabajo. A la salida hacemos un par de recados y, de vuelta a casa, cenamos junto al fuego y hacemos un par de juegos con las Regletas Cuissenaire para reforzar los conceptos de "par" e "impar". Nos vamos a la cama a leer y, cuando se duerme, aprovecho para leer otro rato. Llevo leídos cinco libros en lo que va de año. Ahora estoy con John Holt (How Children Fail) y con Louise L.Hay (Usted Puede Sanar Su Vida).

P.S. Hice fotos para ilustrar el diario. Mañana las subo.
P.S.2. Oh, también encontró un momento para "arreglar" el jardín con las herramientas que trajeron los Reyes Magos...



Martes

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas gracias por este diario de una semana. Realmente es una de las cosas que siempre me he preguntado desde que conozco la opción del homeschooling/unschooling. Os lo agradezco mucho a los dos. ¿D no ha vuelto a preguntar por el cole?

Otra cosa: ¿dónde habeis conseguido las regletas cuissenaire? ¿Cómo puedo utilizarlas?

Un beso y que paseis un buen día. Vengo a veros mañana.

Helena

Anónimo dijo...

Me parece genial la idea del diario, aunque sea sólo durante una semana.
Por cierto, el homeschooling te obliga a muchas renuncias personales y profesionales?
Suena todo como muy bonito, armonizar vida familiar, pero sobre todo profesional, con la educación de los hijos durante todas las horas del día y de la noche requiere una entrega total y absoluta por parte de los padres. ¿Es así, realmente?
Enhorabuena y ánimo.
Joana

marcela dijo...

qué bonito lunes pasaron!!

1beso guapa

chose dijo...

!Vaya lunes! Dan ganas de ayudar a preparar el fuego a vuestro lado. Es una idea estupenda contar cómo es una semana en vuestra vida.
Gracias por compartirlo con todos nosotros.
Besos.

marcela dijo...

ah, me olvidé! me alegro mucho de lo de Natalia!

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